La ética pública no es un tema novedoso, sino permanente, que hoy aparece reforzada como una lucha contra la corrupción; y que en algunos países como en U.S.A. con motivo del Watergate en 1978 va a tener un lugar prioritario desde entonces.
La ética “cívica” o de “mínimos”, rescata los elementos comunes de las distintas éticas de máximos y de ofertas propuestas de vida feliz, y es un conjunto de valores que comparten los ciudadanos miembros de una sociedad, sean cual fueren sus concepciones de vida feliz y sus proyectos de vida (CORTINA, 1994).
Las personas que trabajan en una organización, la caracterizan y condicionan ciertamente, siendo esenciales los valores de éstas y dentro de ellos su concepción de la ética pública, y por tanto también condicionarán los éxitos y fracasos de las políticas, de las estrategias y de los procesos de modernización administrativa. Así, entre otros, CROZIER (1996) señala que: “tal y como dolorosamente he debido aprender a lo largo de estos años, las ideas no son nada sin estrategia. Y una estrategia carece de sentido, mientras no se disponga de un conocimiento pertinente sobre los únicos recursos que finalmente cuentan: los recursos humanos”.
Los valores específicos de una Ética de la Función Pública, serán entre otros:
la profesionalidad,
la profesionalidad,
la eficiencia,
la calidad en el producto final,
la atención y el servicio al ciudadano,
la objetividad,
la transparencia,
la imparcialidad y
la sensibilidad suficiente para percatarse de que el ciudadano es el centro de referencia de su actividad, y quien da sentido a su existencia (MARTÍNEZ BARGUEÑO, 1997).
a) las normas de ética para el servicio público deberán ser muy claras.
b) las normas de ética deberán plasmarse en el ordenamiento jurídico en una disposición concreta.
c) una conducta ética debe ser exigida a los empleados públicos.
d) los empleados públicos tienen derecho al conocimiento de sus derechos y obligaciones, cuando se les exige explicaciones por sus actuaciones indebidas.
e) debe existir un compromiso y un liderazgo político, que refuerce y apoye la conducta ética de los empleados públicos.
f) el proceso de toma de decisiones, debe ser transparente y permitir la investigación.
g) las líneas generales o maestras de la relación entre sector público y sector privado deben ser claras.
h) los directivos públicos deben de tener y fomentar una conducta ética.
i) las políticas de gestión, los procedimientos y las prácticas administrativas deben incentivar una conducta ética.
j) la regulación y la gestión de los recursos humanos, deben motivar una conducta ética.
k) deben establecerse mecanismos adecuados de responsabilidad para el servicio público.
l) deben fijarse procedimientos y sanciones disciplinarias adecuadas, a fin de castigar las
conductas irregulares.





